Fuentes
de variabilidad en el diagnóstico de gastritis atrófica
multifocal asociada con la infección por Helicobacter pylori1
Luis Eduardo Bravo, MD2, Juan Carlos Bravo, MD2, José Luis Realpe, MD3, Guillermo Zarama, MD3, María Blanca Piazuelo, MD4, Pelayo Correa, MD5
1. Esta investigación fue posible gracias
al patrocinio del Instituto Nacional de Cáncer de los Estados
Unidos, Grant: PO1CA28842 y COLCIENCIAS Contrato: RC.541-2002
2. Profesor Titular, Registro Poblacional de Cáncer de
Cali, Departamento de Patología, Universidad del Valle, Cali,
Colombia. e-mail: lebravo@emcali.net.co
3. Gastroenterólogo, Hospital Departamental de Nariño, Pasto, Colombia.
4. Instructora en Investigación, División de
Gastroenterología, Departamento de Medicina, Vanderbilt
University, Nashville, Estados Unidos de América. e-mail: maria.b.piazuelo@vanderbilt.edu
5. Profesor, División de Gastroenterología,
Departamento de Medicina, Vanderbilt University, Nashville, Estados
Unidos de América. e-mail: pelayo.correa@vanderbilt.edu
Recibido para publicación julio 10, 2007 Aceptado para publicación enero 31, 2008
RESUMEN
Introducción: El
mapeo de las diferentes regiones del estómago y el número
de fragmentos de mucosa gástrica disponibles para
evaluación histopatológica son fuentes importantes de
variación en el momento de clasificar y hacer la
gradación de la gastritis crónica.
Objetivos: Estimar la
sensibilidad del número de fragmentos de mucosa gástrica
necesarios para establecer los diagnósticos de gastritis
atrófica con metaplasia intestinal (MI), displasia y estado de
infección por Helicobacter pylori. Además evaluar la
variabilidad intra-observador en la clasificación de estas
lesiones precursoras del cáncer gástrico.
Materiales y métodos:
En una cohorte de 6 años de seguimiento se evaluaron 1,958
procedimientos de endoscopia realizados por dos
gastroenterólogos. En cada procedimiento y de cada participante
se obtuvieron 5 biopsias de mucosa gástrica que representaban
antro, incisura angularis y cuerpo. Un único patólogo
hizo la interpretación histológica de las 5 biopsias y
proporcionó un diagnóstico definitivo global que se
utilizó como patrón de referencia. Cada fragmento de
mucosa gástrica examinado condujo a un diagnóstico
individual para cada biopsia que se comparó con el patrón
de referencia. La variabilidad intra-observador se evaluó en 127
personas que corresponden a una muestra aleatoria de 20% del total de
endoscopias hechas a los 72 meses de seguimiento.
Resultados: La
sensibilidad del diagnóstico de MI y displasia gástrica
aumentó de manera significativa con el número de
fragmentos de mucosa gástrica evaluados El sitio
anatómico de mayor sensibilidad para el diagnóstico de MI
y displasia fue la incisura angularis. Para descubrir H. pylori se
logró alta sensibilidad con el estudio de un solo fragmento de
mucosa gástrica (95.9%) y fue independiente del sitio de
obtención de la biopsia. El acuerdo intra-observador para el
diagnóstico de gastritis crónica fue 86.1% con valor
kappa de 0.79 IC 95% (0.76-0.85). Las biopsias fijadas en alcohol
fueron inadecuadas para demostrar H. pylori e interpretar los cambios
de displasia.
Conclusión: El
número de fragmentos de mucosa gástrica evaluados, el
método de fijación y la región del estómago
donde se obtienen las biopsias son factores muy importantes para lograr
una correcta clasificación de la gastritis crónica
atrófica multifocal.
Palabras clave: Helicobacter pylori; Sensibilidad; Intra-observador; Reproducibilidad; Gastritis crónica.
Source of variation in the diagnosis of Helicobacter pylori-associated multifocal atrophic gastritis
SUMMARY
Introduction: Multiple
sampling from different sites of the stomach as well as the number of
fragments of gastric mucosa available for histopathologic evaluation
are important sources of variation when classifying and grading chronic
gastritis.
Objective: To estimate
the sensitivity of the number of fragments of gastric mucosa necessary
to establish the diagnosis of atrophic gastritis with intestinal
metaplasia, gastric dysplasia and H. pylori infection. In addition,
this study will attempt to assess the intra-observer variability in the
classification of these premalignant gastric lesions.
Methods: This is a 6
year-cohort study, wherein 1958 gastric endoscopic procedures performed
by two gastroenterologists were reviewed. Five gastric biopsy samples
were obtained from the antrum, body and lesser curvature during each
procedure. One pathologist was in charge of reviewing the five
histopathology samples for each subject and providing a definitive
diagnosis which was used as the gold standard. Each gastric mucosa
sample reviewed led to an individual diagnosis for that sample which
was compared with the gold standard. Intra-observer variability was
assessed in 127 individuals who correspond to a random sample of 20% of
the total endoscopic procedures performed during the 72 month-follow-up.
Results: The
sensitivity of the diagnosis of intestinal metaplasia (IM) and gastric
dysplasia increased proportionally with the number of gastric mucosa
samples reviewed. The lesser curvature of the stomach had the highest
sensitivity for the diagnosis of IM and dysplasia, among all the
stomach regions studied. Just one sample of gastric mucosa attained a
sensitivity of 95.9% for the detection of H. pylori infection. The
intra-observer agreement for the diagnosis of multifocal atrophic
gastritis was 86.1% and the kappa value was 0.79 (95% CI 0.76-0.85).
Alcohol-fixed biopsy specimens were inadequate to diagnose H. pylori
infection and to assess dysplasia.
Conclusion: The number
of mucosa gastric fragments reviewed, the fixation method used, and the
biopsy site are all important factors in order to ensure a correct
classification of chronic gastritis.
Keywords: Helicobacter pylori; Sensitivity; Chronic gastritis; Reproducibility; Intra-observer.
Durante décadas la gastritis crónica fue un enigma por el
desconocimiento de su etiología lo que llevó a grandes
confusiones, pues el término «gastritis» se
utilizó con distintas acepciones. Clínicamente se
empleó para denominar diferentes cuadros nosológicos sin
que existiera realmente un sustrato anatomopatológico confirmado
1,2.
La introducción de la endoscopia facilitó caracterizar la
morfología y también la aparición de diversas
clasificaciones que con notables excepciones utilizaron
únicamente sus diseñadores
3-10. Los primeros
estudios sobre el papel de Helicobacter pylori en la etiología
de la gastritis crónica condujeron a una simplificación
excesiva acerca de la hipotética homogeneidad de esta enfermedad
9.
Un análisis más profundo de la situación condujo a
la propuesta actual de clasificación que es ampliamente utilizada
11.
Las guías sugeridas por Dixon et al.
11,
proporcionan a los patólogos una escala y una
clasificación de las gastritis asociadas con H. pylori a
través de un informe diagnóstico uniforme y
sistemático. A fin de elaborar este informe se recomienda la
toma de cinco biopsias para una evaluación metódica de la
infección por H. pylori y la presencia de alteraciones en la
mucosa a través de un mapeo en el estómago. Se deben
tomar dos biopsias del antro, una de la incisura angularis y dos del
cuerpo. El patólogo debe informar el número de muestras
recibidas, las áreas gástricas representadas, la mucosa
normal sin lesión, la presencia de gastritis con o sin actividad
aguda, la presencia o ausencia de H. pylori (cantidad escasa, moderada
o severa), la presencia o ausencia de atrofia (leve, moderada, severa),
la presencia o ausencia de metaplasia intestinal (MI) y su tipo
(completa, incompleta, mixta), la presencia o ausencia de displasia y
tipo (bajo grado, alto grado), la presencia de cáncer y su tipo:
adenocarcinoma (intestinal, difuso, mixto, indeterminado), linfoma,
otros
11,12.
Los cambios subyacentes en la mucosa gástrica pueden ser
obscurecidos por fuentes importantes de mala clasificación del
diagnóstico que se superponen entre sí, por error de
muestreo en el momento de obtención de las biopsias, por sesgo
del observador y error aleatorio del observador
13-15. Cuando
la interpretación la efectúan varios
patólogos será muy importante la variabilidad
inter-observador.
El objetivo de este trabajo fue evaluar la variabilidad
intra-observador en la clasificación de los especímenes
de biopsia gástrica y calcular la fiabilidad del número
de fragmentos de mucosa gástrica necesarios para el
diagnóstico de MI, displasia gástrica e infección
por H. pylori.
MATERIALES Y MÉTODOS
Las características de la población estudiada ya se describieron brevemente antes
16.
Los sujetos pertenecen a la cohorte del estudio de
Quimioprevención de la displasia gástrica y se reclutaron
en Pasto y Túquerres, dos poblaciones con alto riesgo para el
desarrollo de cáncer gástrico
17 localizadas en
la zona andina montañosa de Nariño, Colombia. Aceptaron
participar hombres y mujeres 719 personas entre 29 y 69 años de
edad con síntomas dispépticos, a quienes se les
practicó endoscopia gastrointestinal superior con toma de
biopsias gástricas. Las biopsias gástricas se
recolectaron en línea de base (en 1992) y después de 36 y
72 meses de seguimiento, con un total de 1958 procedimientos de
endoscopia hechos. Para controlar la variación relacionada con
el muestreo del sitio de toma de las biopsias gástricas se
estandarizó el procedimiento de endoscopia y dos experimentados
gastroenterólogos del grupo de investigación (JLP y GZ)
obtuvieron en cada ocasión las cinco biopsias de sitios
preseleccionados (
Figura 1): [A] y [B]
antro, adyacente a la incisura angularis; [C] antro, en la pared
anterior; [D] antro, en la curvatura mayor, 5 cm proximal al
píloro; y [E] cuerpo, en la pared anterior. La biopsia [A] se
fijó en alcohol etílico al 95% y las otras cuatro
[B,C,D,E] en formol amortiguado (tamponado) al 10%; todas se
deshidrataron y al final se incluyeron en parafina. Se colorearon tres
secciones con alcian blue-periodic acid Schiff, pH 2.5
18
para demostrar MI y diferenciar mucinas ácidas y neutras. Se
colorearon tres secciones con la técnica de Steiner para
descubrir H. pylori
20. Un único patólogo
experimentado (JCB), a ciegas sobre la identidad de los sujetos y todas
las otras variables del estudio, hizo el diagnóstico
histológico de la línea de base, 36 meses y 72 meses para
todos los sujetos. Este patólogo siguió las guías
establecidas por Dixon et al.
11 para la clasificación y gradación de la gastritis crónica.
Análisis estadístico
Patrón de referencia. Para
cada endoscopia se determinó un diagnóstico
histológico global en la línea de base, a los 36 meses y
a los 72 meses de seguimiento, correspondiente a la lesión
más avanzada que se observó en el análisis de los
cinco fragmentos de biopsias obtenidas en cada ocasión.
Fiabilidad del número de biopsias. Se
hizo interpretación histológica y asignación de un
diagnóstico individual a cada biopsia y se construyeron 31
conjuntos de análisis basados en las combinaciones posibles de
una, dos, tres y cuatro biopsias (
Cuadro 1).
Para cada conjunto de biopsias se obtuvo un diagnóstico
preliminar que correspondió a la lesión más
avanzada encontrada en cada subconjunto de biopsias. El
diagnóstico preliminar se comparó contra el patrón
de referencia para estimar la fiabilidad del número de
fragmentos de mucosa gástrica en el diagnóstico de MI,
displasia gástrica e infección por H. pylori.
Sensibilidad. Es la
probabilidad de coincidencia del diagnóstico preliminar
(obtenido con la interpretación de cada subconjunto de biopsias)
con el patrón de referencia (diagnóstico global).
Especificidad. Por la
forma como se definió el patrón de referencia no es
posible encontrar falsos positivos. El diagnóstico global
corresponde a la lesión más avanzada que se pudo observar
en la interpretación del conjunto de cinco biopsias, por tanto,
contiene todos los diagnósticos preliminares, es imposible que
un subconjunto tenga una lesión más avanzada que el
patrón de referencia.
Variabilidad intra-observador. El
mismo investigador (JCB) examinó dos veces los
especímenes de biopsia. Para estimar esta variabilidad se
seleccionó una muestra aleatoria de 20% del total de 630
endoscopias realizadas en 1998 cuando se cumplieron 72 meses de
seguimiento. Las láminas histológicas correspondientes a
las 127 personas seleccionadas se enmascararon y se interpretaron sin
conocer las características demográficas ni los
diagnósticos previos. Se utilizaron las mismas guías de
clasificación sugeridas por Dixon et al.
11 y
finalmente se estimó el estadístico de kappa para evaluar
la reproducibilidad de los diagnósticos globales obtenidos en
1998 y 2004. Los valores kappa inferiores a 0.5 se interpretaron como
pobre concordancia; aquellos entre 0.5-0.75 se consideraron buenos y
los superiores a 0.75 excelentes
21,22.
RESULTADOS
Número de fragmentos evaluados.
La sensibilidad del diagnóstico de MI y displasia
gástrica aumentó de manera significativa con el
número de fragmentos de mucosa gástrica evaluados (
Figura 1).
Para el caso de MI aumentó desde [26.5%- 59.5%] con un
fragmento; hasta (95.9%-100%) con cuatro biopsias evaluadas. En el
diagnóstico de displasia gástrica hubo un fenómeno
similar pero la dispersión fue mayor. Con un fragmento el rango
de la sensibilidad diagnóstica fue (1.9%-49.6%) en contraste con
cuatro biopsias donde la sensibilidad fue (78.8%-100%). Para el
diagnóstico de la infección por H. pylori el
comportamiento fue diferente, pues con un solo fragmento de mucosa
corporal [D] se obtuvo una sensibilidad diagnóstica de 95.9%
comparable a la conseguida con dos y tres fragmentos de mucosa
gástrica antral (
Cuadro 2).
Sitio de obtención de las biopsias de mucosa gástrica. Las
biopsias tomadas en región antral en proximidad de la incisura
angularis [A y B] fueron significativamente más sensibles para
el diagnóstico de MI y displasia gástrica que las
biopsias obtenidas en la cara anterior y la curvatura mayor del antro
[C y D] (
Cuadro 2). La evaluación de
un fragmento de mucosa gástrica de cuerpo tuvo una sensibilidad
de 26.5% y 9.1% para el diagnóstico de MI y displasia,
respectivamente.
Al estudiar las biopsias de mucosa gástrica corporal, la
sensibilidad para el diagnóstico de la infección por H.
pylori fue 95.9% [94.8%-96.9%] significativamente más alta en
comparación con la evaluación de las biopsias de mucosa
gástrica antral, 86.7% [84.8%-88.4%] (
Cuadro 2).
Método de fijación empleado.
No fue posible valorar H. pylori en la biopsia fijada en alcohol
etílico. Sin embargo, el método de fijación no
afectó la evaluación de la presencia de MI, pues tanto la
biopsia [A] fijada en alcohol, como la biopsia [B] fijada en formol
mostraron igual sensibilidad diagnóstica. En contraste, el
método de fijación fue muy importante para el
diagnóstico de displasia gástrica. En las biopsias
obtenida en la curvatura menor [A y B], la sensibilidad
disminuyó de manera significativa en la biopsia [A] fijada en
alcohol en comparación con la fijada en formol (1.9% vs. 49.6%) (
Cuadro 2).
Variabilidad intra-observador.
Al comparar los diagnósticos histopatológicos realizados
por el mismo observador en los años 1998 y 2004 se
encontró un acuerdo de 86.6%, con un coeficiente global de
concordancia de kappa de 0.79, IC 95% (0.76-0.85). No se
encontró diferencia significativa entre las diferentes
categorías diagnósticas, aunque el menor valor de
concordancia se observó en el diagnóstico de displasia:
0.76, IC 95% (0.62-0.90) (
Cuadro 3).
DISCUSIÓN
La gastritis crónica se caracteriza por patrones
clínico-patológicos y al igual que el cáncer
gástrico presenta amplias variaciones según factores
geográficos, étnicos y socioeconómicos. La
heterogeneidad y multicausalidad de este proceso ha conducido a
múltiples sistemas de clasificación que han dificultado
la identificación de estos patrones. La confusión entre
los sistemas de gradación y clasificación ha sido uno de
los mayores obstáculos para lograr un consenso; al igual que la
concepción limitada del riesgo que ha circunscrito la
discusión de las asociaciones de causalidad a ciertas
áreas geográficas sin tener en cuenta la
epidemiología mundial del cáncer gástrico, la
gastritis crónica y las lesiones precursoras.
Por la naturaleza multifocal de las lesiones gástricas es
imprescindible que exista adecuada representación de las
diferentes regiones del estómago. El consenso del sistema
actualizado de Sydney recomienda como guía obtener un
mínimo de biopsias de mucosa gástrica de sitios definidos
para evaluar las lesiones asociadas con la presencia de H. pylori
11.
Sin embargo en la práctica, la secuencia de este mapeo es
seguida por una minoría de gastroenterólogos sugiriendo
que el proceso depende de la experiencia y lugar donde trabaje el
operador
23. De todas maneras, en cada paciente es inevitable
cierto grado de variación durante la toma de biopsias por las
diferencias anatómicas interpersonales y las condiciones
particulares de contracción o relajación del
estómago en el momento de obtener los especímenes de
biopsia. Para disminuir esta fuente de variación, en el presente
estudio dos gastroenterólogos expertos del equipo de
investigación tomaron las cinco biopsias de sitios
pre-determinados de la mucosa gástrica, supervisados por un
coordinador del trabajo de campo que vigiló en todos los
procedimientos de endoscopia el cumplimiento del protocolo.
Además, se tiene un tamaño de muestra adecuado (1,958
procedimientos) que contribuye a disminuir el error aleatorio asociado
con el mapeo del estómago.
Para el diagnóstico y clasificación de los estadios de la
gastritis atrófica multifocal fue importante el número de
fragmentos de mucosa gástrica evaluados y el sitio del
estómago donde fueron obtenidos. La mayor sensibilidad (94.7%)
en el diagnóstico de lesiones avanzadas como displasia, se
logró cuando se estudiaron por lo menos tres fragmentos de
mucosa tomados en la región antral en proximidad a la incisura
angularis. En contraste, con el estudio de un fragmento de mucosa
corporal se logró identificar correctamente sólo 9.1% de
las personas con displasia IC 95% (5.9%, 13.2%). Estos hallazgos
coinciden con estudios previos que han descrito a la región de
la incisura angularis como el sitio más adecuado para examinar
las lesiones precursoras del cáncer gástrico.
Además, el método de fijación tisular fue
crítico para el diagnóstico de displasia que exige
valoración de la citología y arquitectura glandular. En
las biopsias fijadas en alcohol se observó marcada
distorsión de las características morfológicas que
incidieron notablemente en la identificación y gradación
de la displasia gástrica. Con la evaluación de un
fragmento de mucosa gástrica antral fijada en alcohol
únicamente se identificaron 1.9% de las personas con displasia
IC 95% (0.6%, 4.4%). Esta proporción fue significativamente
menor a la observada en biopsias obtenidas del mismo sitio pero que se
fijaron en formol 49.6% IC 95% (43.4%, 53.8%).
El método de fijación no interfirió con la
identificación de las características asociadas con el
diagnóstico de MI, pero se encontraron diferencias
significativas en la capacidad discriminatoria, según el sitio
de obtención de las biopsias. Al estudiar un fragmento de mucosa
gástrica antral se identificaron correctamente 50% a 58% de las
personas con MI. Con el estudio de un fragmento de mucosa corporal la
sensibilidad diagnóstica fue apenas 26.5%; IC 95% (24.2%,
28.8%). Estos hallazgos son consistentes con investigaciones previas
17
que documentan mayor resistencia a la autolisis de la mucosa
gástrica con cambios metaplásicos, al punto de ser
posibles estudios de prevalencia de MI en estómagos obtenidos
durante procedimientos de necropsia médico-legal.
La presencia o ausencia de H. pylori tiene importantes implicaciones en
el momento de la decisión terapéutica y depende del
observador y del método empleado para descubrir la bacteria en
el material de biopsias. Aunque existe controversia con respecto al
manejo de la infección en dispepsia no ulcerosa y pacientes
pediátricos, hay consenso en que debe haber tratamiento para
erradicar la infección por H. pylori en pacientes con
úlcera péptica a fin de evitar la recidiva, disminuir los
episodios de sangrado y facilitar la cicatrización. La
tinción argéntica utilizada en este estudio es descrita
como prueba de referencia para el diagnóstico de la
infección por H. pylori
20. Se observó que
demostrar la colonización de la bacteria en una biopsia de
mucosa gástrica corporal fue tan sensible como la observada con
dos o tres fragmentos de mucosa gástrica antral. Este hallazgo
debe interpretarse con precaución y no puede generalizarse
porque esta cohorte reclutada en 1992 incluye participantes con
diagnóstico de gastritis atrófica multifocal que han
recibido múltiples tratamientos de erradicación
bacteriana con triple terapias basadas en bismuto e inhibidores de
bomba de protones
16,24. En la última endoscopia hecha
en el año 2003, la prevalencia de gastritis atrófica
multifocal y H. pylori fue 53%.
Un hallazgo importante en esta población es la alta
colonización de H. pylori en mucosa gástrica corporal y
la alta fiabilidad de las biopsias de antro para el diagnóstico
de MI y displasia. Estos hallazgos sugieren un proceso avanzado de las
lesiones precursoras que obligan a las bacterias a migrar al cuerpo
gástrico por las condiciones inhóspitas del antro
asociadas con los cambios metaplásicos que determinan un
microambiente hostil para la supervivencia del H. pylori. Este
fenómeno migratorio puede interpretarse como una medida
indirecta de la extensión del daño en la mucosa
gástrica y podría ser indicador de riesgo
25.
Otra fuente importante de error es la variabilidad inter e
intra-observador en el momento de realizar el diagnóstico
histopatológico, pues la interpretación de la
gradación y clasificación de la gastritis también
depende de la experiencia
13-15. El índice kappa de
Cohen midió el nivel exacto de acuerdo entre categorías
nominales ajustado por la cantidad de acuerdo que podría
esperarse si las categorías no estuviesen correlacionadas. Un
valor kappa de 1, el máximo, indica un acuerdo perfecto,
mientras que un valor de cero indica el valor esperado de mediciones no
correlacionadas. La interpretación de los valores intermedios no
es simple, pero las categorías propuestas por Landis y Koch
22
tienden a aceptarse como estándares. De acuerdo con esta
clasificación, el rango 0-1 se divide en cinco
categorías: pobre (0-0.2), razonable (0.2-04.), moderado
(0.4-0.6); substancial (0.6-0.8) y casi perfecto (0.8-1).
Aunque se discuten las dificultades en el uso del sistema de
clasificación actualizado de Sydney, en el presente estudio la
reproducibilidad intra-observador de los diagnósticos globales
fue excelente (kappa 0.79 SE 0.05), al considerar que las evaluaciones
estuvieron separadas entre sí por un intervalo de 6 años.
Cuando se interpretan los resultados debe recordarse que el coeficiente
kappa es una medida de acuerdo exacto y no de validez. La
determinación de la validez exige un patrón de referencia
que no existe cuando se comparan los resultados de las clasificaciones
hechas por un mismo observador. Sin embargo, la concordancia
intra-observador y entre patólogos generales que han hecho
reuniones previas de revisión puede ser similar a la de
patólogos gastrointestinales
26, e indica que el uso
de los sistemas de consenso en la clasificación contribuyen a
que haya menos diferencias al interpretar las lesiones encontradas en
la mucosa gástrica. El grado de reproducibilidad generalmente es
excelente para evaluar MI, daño epitelial superficial y la
actividad inflamatoria aguda y crónica13 y moderado en el
momento de interpretar la atrofia y la displasia gástrica
27,28.
En conclusión, este estudio muestra que pueden presentarse
errores en el diagnóstico histológico de las lesiones
precursoras del cáncer gástrico por escasa o inadecuada
representación de mucosa gástrica y falta al aplicar los
protocolos de clasificación.
AGRADECIMIENTOS
Esta investigación fue posible gracias al patrocinio del
Instituto Nacional de Cáncer de los Estados Unidos, Grant
PO1CA28842 y COLCIENCIAS Contrato RC.541-2002.
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