Limitaciones de los indicadores bibliométricos en la evaluación de la actividad científica biomédica
Diego Camps, MD*
* Profesor, Facultad de Medicina, Universidad Católica de Córdoba, Argentina. e-mail: fmeditor@campus1.uccor.edu.ar
Recibido para publicación julio 24, 2007 Aceptado para publicación enero 31, 2008
RESUMEN
El uso de indicadores bibliométricos para estudiar la actividad
investigadora, se basa en que las publicaciones científicas son
resultado esencial de dicha actividad, y proporcionan
información sobre los resultados del proceso investigador, su
volumen, evolución, visibilidad y estructura. Así,
permiten valorar la actividad científica, e influencia (o
impacto) tanto del trabajo como de las fuentes. Los estudios
bibliométricos, en conjunto con otros indicadores, permiten la
cuantificación de la ciencia en forma objetiva, y se potencian
con la explosión actual del conocimiento y su
recopilación en las bases bibliográficas de datos.
Palabras clave: Factor impacto; Publicaciones; Ciencia; Conocimiento; Latinoamérica.
Limits of bibliometrics indicators in biomedical scientific research evaluation
SUMMARY
The use of bibliometrics indicators to study research activity is based
on which the scientific publications are essential product of this
activity, and provide information about the research process, its
volume, evolution, visibility and structure. So, they allow to value
the scientific activity, and influences (or impact) of the work and the
sources. The bibliometrics studies, altogether with other indicators,
allows an objective quantification of the knowledge, and are harnessed
by the present explosion of the knowledge and its compilation in
bibliographical data bases.
Keywords: Impact factor; Publication; Science; Knowledge; Latin America.
En el comienzo del siglo XXI, se registra un proceso de búsqueda
de la identidad de la documentación e investigación
científica como ciencias, más que como simples
instrumentos de la ciencia
1.
Dentro de las Ciencias de la Información, se encuentra la
Bibliometría, subdisciplina que se ocupa del empleo de una rama
de las matemáticas -la estadística- en ciencias de la
información, así como de leyes o modelos
matemáticos derivados de dicha aplicación y que reflejan
el comportamiento colectivo de hechos, fenómenos o relaciones
del mundo informativo-documental
2.
Los primeros estudios bibliométricos consistían en
recuentos manuales de publicaciones científicas. A partir de
1960, aparece la denominada ‘ciencia de la ciencia’, que
nace en la confluencia de la documentación científica, la
sociología e historia social de la ciencia, con el objeto de
estudiar la actividad científica como fenómeno social,
mediante indicadores y modelos matemáticos
2.
La bibliometría se utiliza para evaluar áreas
científicas, y resulta un método confiable y universal
para medir la productividad de un sector, y determina que los estudios
bibliométricos sean cada vez más requeridos y utilizados,
hecho que se generaliza en los países científicamente con
mayor desarrollo
3.
ANTECEDENTES HISTÓRICOS
Los antiguos griegos habían ideado un procedimiento para
determinar la extensión o medida de los manuscritos con base en
distintos coeficientes, procedimiento llamado
‘esticometría’, que se empleó para estimar
costos y remuneraciones
4.
La introducción de las matemáticas a las disciplinas
sociales tiene sus antecedentes en la doctrina llamada
‘positivismo’, de Augusto Comte, filósofo y
matemático francés (1798-1857), que tuvo gran influencia
en los siglos XIX y XX, aunque en la actualidad es cuestionada.
La antesala de la bibliometría como tal fue la
‘bibliografía estadística’. El primer trabajo
reconocido dentro de esta disciplina correspondió a Cole y Eales
en 1917, quienes analizaron publicaciones sobre anatomía
comparada entre los años 1550 y 1860, con distribución
por países y divisiones del reino animal. En 1923 Hulme,
bibliotecario de la British Patent Office, presentó un
análisis estadístico de historia de la ciencia y en 1926
Gross analizó las referencias en artículos de revistas
indexadas sobre química, en The Journal of the American
Chemistry Society
6.
En 1969 Pritchard fue quien primero definió
‘Bibliometrics’ (Bibliometría) como la
aplicación de métodos estadísticos y
matemáticos para definir los procesos de la comunicación
escrita, la naturaleza y el desarrollo de las disciplinas
científicas mediante técnicas de recuento y
análisis de la comunicación. Esta idea de mencionar a
Pritchard como el primero en proclamar el término la cuestiona
Ríos
5, quien plantea que el brasileño
Edson Nery Fonseca cita en su bibliografía
estadística a Wynd-ham Hulme (1923), Paul Otlet (1934), Victor
Zoltowski (1955), a los que anteceden J Cole (1917), OL Gross (1927) y
BC Vickery (1948), como autoridades que de una u otra forma
habían empleado el término bibliometría.
Garfield
7 sostuvo que este método de
evaluación se podría utilizar como un indicador del
impacto que una producción científica tenía sobre
el medio.
El indicador ‘Factor de Impacto’ (FI) que se utiliza para
evaluar la calidad de las revistas científicas, se empleó
como tal por primera vez en 1963 por la publicación del Science
Citation Index (SCI). El concepto era que las revistas cuya
publicación generaran mayor número de citaciones
tenían un mayor impacto en la comunidad científica
8,9.
EVALUACIÓN DE LA ACTIVIDAD CIENTÍFICA A TRAVÉS DE LA BIBLIOMETRÍA
El uso de los indicadores bibliométricos para estudiar la
actividad investigadora de un país o área se basa en que
las publicaciones científicas son un resultado esencial de dicha
actividad. Un nuevo conocimiento adquiere valor cuando se da a conocer
y se difunde, porque sólo así podrá contribuir al
avance científico
1,3.
Por ello, la publicación científica se convierte en un
resultado importante y tangible de la investigación, y los
indicadores bibliométricos adquieren validez como medida de la
actividad científica
3,6.
Los análisis bibliométricos de áreas
biomédicas se pueden realizar a través de bases
bibliográficas de datos, especializadas en medicina, como
Medline, Excerpta Medica o SCI
3.
Éstas son la principal fuente de información que se
utiliza en los estudios bibliométricos, pero se debe destacar
que la validez dependerá que la base de datos seleccionada
abarque adecuadamente el área objeto de estudio. Algunas
difieren en cobertura temática, criterios de selección de
revistas o documentos, poseen sesgos geográficos y
lingüísticos y otras características que modifican
la realización e interpretación de un estudio
bibliométrico
3.
INDICADORES BIBLIOMÉTRICOS
Los indicadores bibliométricos proporcionan información
sobre los resultados del proceso investigador, su volumen,
evolución, visibilidad y estructura. Así permiten valorar
la actividad científica, y la influencia (o impacto) tanto del
trabajo como de las fuentes. De acuerdo con ello, se pueden clasificar
en dos grandes grupos: Indicadores de Actividad e Indicadores de Impacto
10.
Indicadores de actividad. Los indicadores de actividad científica permiten visualizar el estado real de la ciencia. Dentro de ellos se encuentran:
- Número y distribución de publicaciones:
miden el número total de publicaciones por instituciones y su
distribución.
- Productividad: número de trabajos por autor, revista o institución.
- Dispersión de las publicaciones: análisis
de las publicaciones sobre un tema o área entre las diversas
fuentes de información. Permite descubrir núcleos de
autores o revistas.
- Colaboración en las publicaciones: índice
de firmas por trabajo, empleado para determinar la actividad y
cooperación científica entre grupos de científicos
o instituciones.
- Vida media de la citación o envejecimiento:
número de años, transcurridos desde la
publicación, en el cual las citas disminuyen a 50% de su valor
inicial.
- Conexiones entre autores: estudio de referencias que un
trabajo hace a otro, y estudio de citas que éste recibe de
aquel. Los datos obtenidos son muy importantes porque a partir de ellos
se pueden obtener otros indicadores, el índice de obsolescencia
o envejecimiento, vida media y detección de colegios invisibles.
Cabe destacar que los estudios de productividad por autores han sido
investigados por Lotka, y arrojan como resultado la existencia de un
pequeño grupo de personas muy productivas, al lado de un gran
número de personas que apenas publican
2,10.
La productividad por revistas fue estudiada por Bradford, quien
determinó que una gran cantidad de publicaciones sobre un tema
determinado están presentes en un núcleo pequeño
de revistas
2,10.
Indicadores de impacto. Con los indicadores de impacto se pueden valorar el impacto de autores, trabajos o revistas.
- Documentos recientes muy citados (hot papers). Los
documentos alcanzan su máximo de citas entre 2 y 4 años
después de ser publicados, pero algunos muestran una actividad
de citas inusualmente alta poco tiempo después de su
publicación con respecto a otros documentos del mismo campo de
investigación y antigüedad similar.
- Impacto de las revistas. Se
obtiene mediante los datos publicados periódicamente por el
Institute for Scientific Information (ISI) en el Journal Citation
Report (JCR), que presenta datos estadísticos cuantificables y
proveen una vía para evaluar las revistas más importantes
a nivel mundial, así como su impacto e influencia en la
comunidad de investigación11. A partir del año
2005, el JCR Web se encuentra disponible a través del ISI Web of
Knowledge. Incluye además del análisis del nivel de
revistas, el de nivel por categoría temática. Tiene una
cobertura de más de 7,500 revistas de las cuales cerca de 5,900
son de ciencias biomédicas y 1,700 de ciencias sociales11. Esta base de datos está sesgada idiomática y geográficamente hacia países angloparlantes12, y presenta algunos errores en datos publicados13.
Se encuentra muy criticada, aunque sus indicadores son referencia para
instituciones científicas en Latinoamérica a fin de
calificar, apoyar e impulsar investigaciones. Entre los indicadores que
utiliza el ISI pueden mencionarse, entre otros el Índice de
Inmediatez, número de artículos por revista,
número de artículos por autor, vida media de las citas,
índice de colaboración, número de artículos
por categoría, número de revistas por categoría11.
La fórmula utilizada por el ISI para obtener el FI de una
revista es el número de citaciones realizadas a artículos
publicados en una revista en un período determinado (citaciones
hechas por distintas revistas indexadas en el ISI) dividido por el
total de artículos de esa revista8. El índice
de impacto de un autor se calcula como el cociente entre el
número de sus citas y el de sus artículos, considerando
toda su carrera académica registrada en el SCI del ISI. Algunos
autores han cuestionado la autonomía que pueda llegar a tener
esta entidad privada, y proponen la creación de una entidad
autónoma que se encargue de esta labor bajo el control de una
comisión internacional8.
- European Journal Quality Factor.
Surge como resultado de un movimiento de las instituciones
académicas europeas. Incluye más de 500 revistas
biomédicas europeas y propone una nueva fórmula para el
cálculo del FI14-16.
LIMITACIONES DE LOS INDICADORES BIBLIOMÉTRICOS
De actividad. Los
indicadores bibliométricos son válidos en aquellas
áreas en las que las publicaciones son un resultado esencial de
la investigación. Por esta razón, su validez es de
máxima relevancia en el estudio de las áreas
básicas, donde predominan publicaciones científicas, y
menor en las áreas tecnológicas o aplicadas
1.
Sólo aportan información sobre la cantidad de
publicaciones, pero no sobre su calidad, por lo que tiene mucho
interés combinar estos indicadores con los de impacto y/o juicio
de expertos
3.
Además, no deben efectuarse comparaciones entre áreas
temáticas, porque los hábitos de publicación y la
productividad de los autores difieren. Estas diferencias son
especialmente importantes entre las distintas áreas
científicas (ciencias sociales, ingeniería y
tecnología, ciencias naturales y experimentales), y
también existen entre las diversas disciplinas que componen un
área. En el caso de la medicina son claras las diferencias que
atienden al carácter básico o clínico de la
actividad
1,3,17.
Con respecto a limitaciones sobre citaciones, algunos estudios revelan
que no se citan todas las influencias, y que sin embargo se incluyen
trabajos que no se han utilizado realmente en la investigación
7.
Otros autores resaltan que los artículos tienden a citar de
preferencia artículos de la misma lengua, e incluso de la misma
revista donde son publicados
17,18.
Cabe destacar que el tipo de publicación puede influir sobre el
número de citas que recibe. Los documentos metodológicos,
que introducen técnicas o métodos que se referencian
luego en cada uso, refieren una alta tasa de citaciones. Asimismo, las
revisiones y por extensión las revistas especializadas en
revisiones, obtienen tasas de citación más altas que
otros tipos documentales, debido a que manejan una amplia
bibliografía
3.
El ritmo de envejecimiento de la bibliografía en las distintas
áreas de las ciencias de la salud, varía en
función de la velocidad con que progresa la investigación
en cada una de ellas y es un elemento determinante de la rapidez con
que son citados los trabajos. En las áreas de rápido
crecimiento los investigadores tienden a citar trabajos recientes, como
en neurociencias, mientras que en las de lento crecimiento, como en
cirugía, se citan trabajos mucho más antiguos
3.
De impacto. Las
limitaciones expuestas para el análisis de citas son
también válidas para el uso del factor de impacto, ya que
este indicador se calcula en función de las citas que reciben
las revistas. Así, las áreas clínicas presentan
los FI más bajos, mientras que los factores de impacto
más elevados corresponden a áreas básicas, como la
bioquímica y la biología molecular. Además, las
áreas con un rápido envejecimiento de la
bibliografía presentan valores altos de FI
17.
En el área biomédica el FI es más alto en revistas
de medicina general que en revistas de una determinada especialidad, lo
que no significa que trabajos publicados en revistas muy
específicas sean de calidad diferente. Los criterios para elegir
publicar en una revista incluyen otros factores además del FI
9.
Por otra parte, en un trabajo previo, al analizar las tendencias de citaciones en tesis de doctorado en Ciencias de la Salud
18,
se detectó que la vida media de las citaciones es mayor al
promedio que habitualmente se considera en cada área, por lo que
una publicación requiere un plazo mayor para tener un impacto en
la actividad de tesistas, y se sugiere que deben desarrollarse
indicadores específicos para esta área aunque los
trabajos al respecto son escasos y se deben hacer nuevas
investigaciones.
Seglen
19 agrupó los problemas fundamentales que
surgían al utilizar el FI de las revistas biomédicas para
valorar la investigación científica, dentro de los cuales
se destacan:
- El FI de una revista no es estadísticamente representativo de sus artículos individuales.
- Los autores se guían por múltiples criterios diferentes al FI para remitir sus artículos a una revista.
- Los artículos de gran longitud recogen muchas citas y dan altos FI a las revistas.
- La base de datos utilizada para calcular el FI tiene una
cobertura incompleta, con claro sesgo a favor de la lengua inglesa,
dominada por publicaciones norteamericanas, no corrige autocitaciones
ni discrimina entre los tipos de publicaciones que citan o referencian
(cartas, originales, comunicaciones breves, revisiones).
Sobre este último punto, autores como Amin y Mabe
20
afirman que deberían discriminarse los ‘artículos
válidos’ (término definido en 1978 por el Council
of Biology Editors, que pretende destacar aquellos artículos con
información suficiente como para asegurar las observaciones,
repetir las experiencias y evaluar los procesos intelectuales), de los
demás tipos de publicaciones.
Como propuesta a las diferentes objeciones que se realizan al FI, Sombatsompop et al.
21
introdujeron la vida media de las citaciones en el cálculo del
FI, indicador que Rosseau llamó ‘Median Impact
Factor’
22. Van Leeuwen y Moed
23,
basándose en aspectos críticos del FI, desarrollaron un
indicador llamado ‘Journal to Field Impact Source’.
Actualmente el entorno web es una realidad tangible y las publicaciones
científicas electrónicas han cobrado gran importancia por
lo que para su evaluación será necesario considerar otros
criterios
1,11,18.
Por ello, en la evaluación de las revistas electrónicas
es indispensable tener conocimiento respecto a si se trata de revistas
de acceso abierto (open acess) o si son revistas de distribución
comercial con embargo temporal para la consulta en Internet. Esto
influirá directamente sobre un indicador como es la cantidad de
visitas recibidas en un sitio.
Para las revistas de acceso abierto se encuentra disponible el Directory of Open Acess Journals (DOAJ). Según Aguillo
14,
este directorio tiene como criterios de inclusión los
siguientes: cobertura informativa, acceso, metadatos y calidad,
considera como control de calidad la inclusión de aquellas
revistas que tienen control de calidad sobre los artículos
mediante una redacción, un comité editorial y/o un
sistema de revisión por pares o evaluadores capacitados (peer
review).
Una de las prerrogativas de las publicaciones electrónicas con
respecto a las impresas, es el hipertexto que posibilita el enlace de
distintas fuentes científicas y amplía exponencialmente
el campo de la investigación, por lo que los enlaces o links
desde una fuente a otra se debieran considerar como otro indicador para
tener en cuenta.
COMENTARIOS
La bibliometría constituye un medio para situar la
producción de un país con respecto al mundo, una
institución en relación con su país y hasta los
científicos en relación con sus propias comunidades.
Un análisis bibliométrico es una valiosa herramienta,
tanto para el estudio del estado de las distintas disciplinas
científicas, como para el de producción científica
de una determinada región, disciplina o tema. Su objeto de
estudio son los productos del pensamiento representados
físicamente en documentos. En otras palabras, el conocimiento
intelectual apoyado en soporte material
1,5,18.
La comunidad internacional, en particular la Organización para
la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y la Unesco,
desarrollaron metodologías para elaborar indicadores, que pueden
resumirse en tres manuales de referencia obligada: el Manual de
Frascati (1963, 1970, 1976, 1981, 1983 y 2002), el Manual de Oslo (1992
y 1996) y el Manual de Canberra (1995)
2.
Estos manuales ofrecen procedimientos para medir las actividades de
investigación y desarrollo experimental, determinar los recursos
humanos dedicados a ciencia y tecnología e interpretar la
innovación tecnológica. Los estudios
bibliométricos son parte de estos procedimientos, y en conjunto
con otros indicadores, pueden ayudar a valorar el estado actual de la
ciencia y apoyar la toma de decisiones y dirección de la
investigación.
Para cada problema y área que se aborda, existe un indicador
específico, por lo que no es una buena práctica utilizar
sólo un indicador para evaluar la actividad de investigadores;
sobre todo, si los investigadores no pertenecen al mismo campo de
investigación o a la misma disciplina o área
científica. Sin embargo, en Latinoamérica las
instituciones de ciencia y tecnología emplean
sistemáticamente el FI para evaluar, categorizar e incentivar
los investigadores.
En países como Brasil, Chile y Argentina, las instituciones que
evalúan la actividad científica utilizan el impacto y la
publicación en revistas del JCR para categorizar y subsidiar a
científicos e instituciones. La situación en Colombia no
es muy diferente, Colciencias emplea un polémico sistema de
evaluación de revistas científicas (y de los
investigadores que publican en ellas)
12,13,24,25.
De esto resulta un empobrecimiento de las publicaciones
periódicas latinoamericanas, con investigadores que prefieren
publicar sus manuscritos en revistas de habla inglesa, en desmedro de
revistas regionales
26. Algunas de estas revistas son
consideradas como las mejores en sus países (tienen alto impacto
local y regional), pese a no tener un FI elevado
25,26.
Se debe destacar también que la manipulación con fines
interesados hace que carezcan de credibilidad o se pierda confianza en
sus capacidades métricas, como sucede con el FI. En 1997, la
revista Leucemia fue acusada de manipular su FI, al solicitar en los
procesos de revisión a los autores que suscribían
manuscritos que incluyeran más citas de artículos de esa
revista
15. En 2002 se informó otro caso similar
27.
Además, artículos interesantes pero con datos
fraudulentos, o documentos retractados por otros artículos,
pueden atraer la atención de la comunidad científica y
ser citados con frecuencia, distorsionando el FI de la revista. Desde
el año 2000 se puso énfasis en corregir esta
situación
28,29.
La bibliometría y el empleo de sus indicadores, constituyen
herramientas científicas necesarias, porque permiten la
cuantificación de la ciencia en forma objetiva, pues se
potencian con la explosión del conocimiento actual y su
recopilación en bases bibliográficas de datos. No hay
duda que, a pesar de las objeciones que se pueden y se deben hacer, los
indicadores bibliométricos facilitan la comprensión de la
actividad investigadora.
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